jueves, 17 de marzo de 2011

INNOVACIÓN

En el desarrollo económico de Europa durante los tres últimos siglos podemos diferenciar el predominio de diversas formas de capital:
·             En la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siglo XIX la Revolución Industrial fue posible gracias al capital industrial y los recursos materiales.
·             En el siglo XX, fue el capital financiero el que movió el mundo, y a diferencia de éstos,
·             En el siglo XXI va a tener especial relevancia el capital humano/ las personas a través de la innovación.

Es por ello que a la I+D (investigación y desarrollo) se añade +i (innovación).

La mayoría de nosotros vemos esto del I+D+i y pensamos que hay que ser cuanto menos ingeniero para tenerlo; pero os aseguro que no.
La innovación se encuentra en los aspectos más básicos y sencillos de nuestras tareas rutinarias.
Y cuando conocemos el funcionamiento de las cosas -ya sean objetos o rutinas en el trabajo- es posible que si en lugar de limitarnos a considerarlo algo mecánico tal y como nos lo enseñaron, nos esforzamos por entenderlo y mejorarlo llegaremos a tener una idea innovadora.
Y yo me pregunto... ¿será posible educarnos para abrir nuestras mentes y hacernos innovadores?...

A aquellos de vosotros que ya seáis innovadores, os echaré un cable en la próxima publicación para que busquéis financiación a través de Programas Europeos.

3 comentarios:

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  2. En respuesta a tu pregunta, en este país, no.Para que aparezca la innovación hace falta que previamente haya motivación.Y eso, es algo que en este país falta por culpa de una mala cultura.En la empresa privada española,de siempre, han primado los resultados y el cuanto rendías a final de mes para aumentar las arcas de la empresa.Los directivos de grandes y pequeñas empresas de este país nunca han estado dispuestos a, como en países como EEUU, motivar y fomentar a los trabajadores sacrificando parte de la jornada de trabajo o dando algunos días al mes para que se dediquen a otras tareas que no tengan que ver con su trabajo diario. Motivarlos a que desarrollen sus hobbies dentro de la empresa,pagar cursos que el trabajador quiera hacer que no tengan que ver con las tareas que el empleado desempeña,etc.Quizás, a parte, de la razón económica al respecto, también haya un cierto componente, muy arraigado en este país,de miedo al fracaso.Sin miedo a equivocarse, es imposible innovar.Por otro lado,en la empresa pública las cosas no están mejor.Tenemos un funcionarado que después de años de trabajo repetitivo, su jornada, prácticamente se reduce a fichar por la mañana e ir contando las horas que les quedan para volver a fichar de salida(y cuanto antes mejor) mientras por el camino hacen algo de trabajo.La gente que tiene ilusión por innovar no ven su trabajo recompensado porque una estructura y una ley del funcionariado arcaicos promocionan por igual al que no pega un palo al agua como a aquel que se desloma durante todo el día y tiene ganas de mejorar las cosas.De esa manera, solo conseguimos motivar a la inversa.Es decir, el que se deslomaba se motiva para no pegar un palo al agua porque para qué hacer cosas cuando luego el ascendido va a ser el que se dedicaba a imprimir carátulas de CD en el trabajo o a aquel que venia pro la mañana, fichaba y luego se iba a unos conocidos grandes almacenes de compras para aparecer a eso de las 12 cargado de bolsas (experiencia real como la vida misma).Así es imposible innovar.

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  3. Me gustaría aportar algo:
    El I + D lleva muchos años sonando en nuestra sociedad. Posteriormente se añade la Innovación. Este último término, realmente suena muy bien, pero podemos decir que está implantado? que se aplica en la empresa privada y en las Administraciones públicas?
    Innovar, pienso, es necesario para evolucionar, para mejorar. Pero cuando son los intereses económicos los que mueven el mundo, puede que innovar sea involucionar. Ejemplo: cuando se innova en la industria armamentística, se involuciona. Innovar para destruir.
    No obstante, debemos ser optimistas cuando se pretende formar una sociedad innovadora, esperar q esta innovación, a parte de que llegue a todos los rincones de nuestra sociedad, se aplique con inteligencia y para conseguir algo bueno.
    Partiendo de esta base, ahora me pregunto: premiamos realmente a aquellas personas que pierden energías innovando? O preferimos que sean un “borrego” más que sigue a la multitud? En mi opinión, aquellos que buscan rutas alternativas no están respaldados por la sociedad. Mucho tienen que justificar la mejoría de su idea respecto a lo tradicionalmente implantado, para que se les haga caso. Y mucho empeño y voluntad propia hay que tener para seguir en el empeño de innovar, de buscar alternativas para motivarnos en el trabajo, para intentar ser mejores cada día, y por consiguiente dar una mejor calidad en los servicios prestados.
    Tanto en la empresa privada, como en la pública, creo que hay mucho trabajo por hacer. Los jefes o superiores primero tienen que darse cuenta que si ellos no hacen nada (tal i como comentaba Ginés), los trabajadores por ellos mismos no van a tener ningún interés. Para qué? Es más fácil seguir la corriente y ver el trabajo como una simple obligación que nos quita tiempo de nuestra vida.
    Yo siempre he pensado, que ya que tenemos que estar ahí, al menos intentar disfrutar ese tiempo también, no? Y cuando se nos dan alas para innovar, crear y encima se nos recompensa, parece que la jornada laboral tiene un tinte diferente.

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