Ahora que se acercan las elecciones municipales creo que hay que dar un voto de confianza a la gestión pública y sus servidores.
Es tan fácil criticar. Lo difícil es ser constructivo y además, hacerlo bien.
¿Cuánto cuesta levantar una pared perfecta? Y aun siéndolo, ¿cuánto esfuerzo costaría tirarla?
Supongo que la política o la gestión algo tan sencillo y a la vez, tan difícil como esto.
España no es el país más legalista pero ya llevamos unos añitos viviendo en democracia y en un estado de derecho.
Sí, generalizando, es cierto que nos caracteriza la picardía y en ocasiones el escaqueo, pero también somos una sociedad responsable y trabajadora.
En cuanto a la corrupción en la gestión, la vemos a menudo en las noticias y frecuentemente se difunde más allá de lo legal y pasando a la prensa rosa. Esto es abominable! Más aun porque no solo los políticos van a poder ser corruptos. No olvidemos que cualquier trabajador puede en el ejercicio de sus funciones favorecer a amiguitos, recibir dádivas ... en definitiva beneficiar o beneficiarse injustamente.
Ahora que se acercan elecciones, parece que el discurso de la oposición (al menos el que se nos muestra en los medios de comunicación) se basa en dos pilares básicos:
1.- Desgaste a través de la descalificación de las medidas adoptadas por quien gobernaba.
2.- Búsqueda de trapos sucios del oponente.
Y escasea la oposición constructiva. La política ejercida por vocación. La política que se hace cuando alguien que vive con los pies en tierra se para a pensar en lo que quiere mejorar y las herramientas de que dispone para ello.
Si yo pudiera hacer mi lista de partido ficharía a gente con formación, con inquietudes, con vocación política. De hecho mis dos primeros candidatos serían dos amigos que están en activo: Jose Maria Serna del Partido Popular y Cristian Santiago de Izquierda Unida. Os invito a que veáis por qué haría esta elección.
Por favor, quiero unos políticos constructivos, que no usen bonitas y grandilocuentes palabras vacías de contenido, que ante los problemas reales ofrezcan soluciones modestas, que día a día mejoren el bienestar de los ciudadanos, piedra a piedra.
Julia de la Guardia Anaya